Mientras que el software antivirus ayuda a proteger el sistema de archivos frente a programas no deseados, un cortafuegos (o firewall en inglés) ayuda a impedir que los ciberdelincuentes o las amenazas externas accedan al sistema.
Otras amenazas se transmiten de ordenador a ordenador sin que el usuario sea consciente de ello. Estas son capaces de detectar un ordenador con una configuración de seguridad baja o vulnerabilidades sin parchear, y entrar en ese sistema sin que el usuario sea consciente de lo que está ocurriendo.
Muchos gusanos y troyanos, a menudo conocidos como “bots”, se propagan de esta forma. Utilizan Internet para localizar ordenadores que infectar; el usuario nunca se dará cuenta de que el sistema se ha visto comprometido porque la amenaza entra en el ordenador de forma invisible.
Dado que la mayoría de los ordenadores modernos están conectados a Internet, los ciberdelincuentes tienen muchas oportunidades de encontrar nuevas víctimas.
Buscan otros ordenadores en Internet para determinar si son vulnerables a diversos tipos de ataques. Cuando localizan uno adecuado, pueden comprometerlo e introducirse en él. Entonces pueden hacer que el ordenador de la víctima realice prácticamente cualquier actividad que deseen.
Los ciberdelincuentes suelen intentar robar información con fines de fraude financiero. Todas estas actividades tienen lugar en segundo plano sin que el usuario se dé cuenta de lo que está ocurriendo.
Tipos de cortafuegos
Dado que el cortafuegos puede ser software o hardware, los cortafuegos se clasifican en dos tipos:
Ambos tipos de cortafuegos ayudan a impedir que los ciberdelincuentes accedan a tu ordenador. Sin embargo, es necesario disponer de ambos para garantizar una protección completa.
Estos dispositivos suelen utilizarse en entornos de redes pequeñas en los que varios ordenadores tienen que compartir la misma conexión a Internet. Los pequeños routers que mucha gente utiliza en sus oficinas y hogares suelen tener cortafuegos incorporados. Si utilizas un router, asegúrate de que incluye un cortafuegos.
Los usuarios que se desplazan con frecuencia deberían tener siempre instalado un cortafuegos cliente en su sistema. Desde luego, no es conveniente correr riesgos cuando se está conectado a Internet fuera de la oficina o el hogar.
Mientras que el software antivirus es una gran herramienta para ayudar a garantizar su seguridad, la adición de un cortafuegos será el toque final para mantener alejados a los atacantes maliciosos para siempre.